- Calefaccion Central
- Chimenea
- Jardín
- Parking
- Piscina
- Suelo de Baldosa
- Techos Altos
- Terraza
- Vista al Mar
- Vistas al Campo
Descripción del inmueble
Magnífica finca con una casa construida en el más puro estilo de la arquitectura tradicional mallorquina, una propiedad que combina elegancia, carácter y autenticidad. Situada en plena naturaleza, en las proximidades del encantador pueblo de Artà, en el noreste de Mallorca, disfruta de un entorno privilegiado, rodeado de paisaje mediterráneo y absoluta tranquilidad.
La vivienda se encuentra estratégicamente situada en la parte alta de la finca, una ubicación que le proporciona excelentes vistas abiertas sobre el campo, las montañas y, en la distancia, el mar. Su imponente fachada de piedra natural, presidida por una gran puerta de entrada en arco, refleja desde el primer momento el carácter señorial de la propiedad.
La casa está distribuida en tres niveles y tiene con 400 m² construidos, además de amplias terrazas. En el nivel del jardín y la piscina dispone de unos 64 m² destinados a sala de máquinas y apartamento de invitados.
La planta baja, de aproximadamente 191 m², ofrece espacios amplios y diáfanos, con diferentes zonas de salón, cocina, recibidor de entrada, aseo de cortesía y un magnífico dormitorio principal con baño en suite. Toda esta planta mantiene una excelente conexión con el exterior y dispone de acceso directo a las terrazas que rodean la vivienda.
Una atractiva escalera conduce a la primera planta, donde se encuentran tres dormitorios adicionales: dos de ellos comparten un baño y el tercero tipo suite con baño y con un salón privado con chimenea, creando una agradable zona independiente y reservada.
La propiedad se asienta sobre un terreno de 17.000 m², con amplias zonas exteriores destinadas a jardín, piscina, terrazas y porches, concebidas para disfrutar plenamente del paisaje, el clima y la tranquilidad de Mallorca. La finca dispone de pozo de agua propio y el suministro eléctrico se realiza mediante un sistema de energía fotovoltaica.
En el interior destacan los techos altos con vigas de madera vistas, los tradicionales suelos de barro encerado y una carpintería de diseño y alta calidad. Los dormitorios y cuartos de baño son espaciosos y se complementan con armarios empotrados y vestidores.
Una propiedad con una personalidad muy especial, donde la arquitectura tradicional mallorquina, las vistas, la amplitud de los espacios y el contacto permanente con la naturaleza crean una extraordinaria sensación de paz, privacidad y serenidad.
Nota: La vivienda no ha sido habitada durante los últimos años, por lo que precisa trabajos de puesta a punto y revisión de las instalaciones, así como labores de mantenimiento y acondicionamiento de las zonas ajardinadas.